Saturación de contenidos, estrategias en el 2026

Juan Marenco_CEO_Be Influencers

En un escenario digital cada vez más complejo y fragmentado, las marcas enfrentan un nuevo desafío: ordenar la conversación. Así lo plantea Juan Marenco, CEO de Be Influencers y miembro de la Comisión Directiva de Interact, quien asegura que 2026 se perfila como el año de la consolidación de las estrategias de comunicación en un entorno dominado por la sobreoferta de contenidos y la falta de integración entre canales.

Según Marenco, el ecosistema actual presenta múltiples capas de interacción que conviven, pero no siempre de forma articulada. Por un lado, el branding, sostenido por influencers tradicionales que generan conversación orgánica; por otro, el performance, impulsado por creators y campañas pautadas en plataformas como Meta y TikTok; y, en paralelo, la llamada “viralidad asistida”, basada en micro y nano influencers que amplifican el boca a boca con alto volumen de contenidos.

En este contexto, fenómenos recientes como el “Método Briones” marcaron un punto de inflexión en la industria. La irrupción de Beltrán Briones, un desarrollador inmobiliario que construyó una audiencia masiva a partir de la producción intensiva de contenido, instaló una nueva lógica: más volumen, más velocidad y mayor exposición. Esta tendencia impactó directamente en las expectativas de las marcas, que comenzaron a priorizar la cantidad por sobre la calidad, buscando replicar fórmulas de viralidad inmediata.

“Lo que trajo este fenómeno fue la necesidad de repensar cómo se construye la conversación digital hoy. Muchas marcas pasaron de procesos largos y perfeccionistas a modelos de producción masiva, con la expectativa de lograr viralidad, pero sin una estrategia clara detrás”, explica Marenco, CEO de Be Influencers, la agencia de comunicación digital e influencer marketing que trabaja en Latinoamérica para empresas como Hileret, Havanna, Mastercard, y belo, entre otras.

Sin embargo, advierte que esta dinámica puede ser efectiva para generar picos de visibilidad, pero no para sostener una marca en el tiempo. “La publicidad sigue funcionando bajo principios básicos: cobertura, frecuencia y un mensaje claro. Saturar de contenidos sin control puede diluir la identidad de marca y generar agotamiento en las audiencias”, agrega.

En este sentido, el especialista destaca el rol clave del branding como pilar de construcción a mediano y largo plazo, frente a un escenario donde las plataformas digitales han impulsado fuertemente el performance como principal motor de inversión. “No se trata de elegir entre branding o performance, sino de integrarlos dentro de una estrategia coherente”, sostiene.

El principal desafío de cara a 2026 será lograr esa cohesión entre las distintas dimensiones de la comunicación digital. La combinación equilibrada entre branding, performance, viralidad asistida y nuevas metodologías de generación de contenido será determinante para alcanzar resultados eficientes.

Además, el crecimiento exponencial de contenidos impulsado por la inteligencia artificial agrega una capa adicional de complejidad, elevando la competencia por la atención de las audiencias. En este contexto, la planificación estratégica y la claridad en los objetivos serán más relevantes que nunca.

“Después de años de construir de forma acelerada y desordenada, empezamos a ver que ese modelo no es eficiente ni en resultados ni en inversión. 2026 será el año en que las marcas deberán ordenar su conversación para destacarse en un entorno cada vez más competitivo”, concluye Marenco.