Desafíos del marketing y salud

Foto Corina Escames

Hablar de marketing suele remitirnos inmediatamente a marcas, campañas, audiencias, posicionamiento y resultados. Y todo eso forma parte de nuestro trabajo. Sin embargo, cuando hacemos marketing dentro de la industria de la salud, hay una dimensión que cambia por completo la forma en que pensamos cada estrategia: detrás de cada decisión, producto, tratamiento o tecnología, hay personas.

Ese es, probablemente, uno de los mayores desafíos que tenemos quienes trabajamos en este sector. Porque el marketing necesita generar interés, construir posicionamiento y acompañar objetivos comerciales, pero no puede perder de vista el contexto en el que opera. En salud, comunicar no es solamente lograr visibilidad. También implica construir confianza, facilitar el acceso a información responsable y comprender que muchas veces estamos participando de conversaciones que pueden influir en decisiones importantes.
No existen fórmulas universales. Lo que funciona para una marca de consumo masivo no necesariamente funciona para una empresa que desarrolla tecnología para profesionales de la salud. Y, sobre todo, entendí que en este sector la creatividad necesita convivir permanentemente con la responsabilidad.

Comunicar en tiempos de sobreinformación

Vivimos en un momento en el que la información circula a una velocidad inédita. Las redes sociales democratizaron la posibilidad de comunicar, pero también multiplicaron las voces, las tendencias y los mensajes contradictorios. En ese escenario, uno de los grandes desafíos es lograr que la comunicación aporte claridad.
Esto se vuelve especialmente evidente en ámbitos como la medicina estética. Todos los días aparecen nuevos tratamientos, procedimientos y tecnologías. Las redes muestran resultados inmediatos, transformaciones y tendencias que rápidamente se vuelven aspiracionales, especialmente entre los públicos más jóvenes.

Pero hay una pregunta que deberíamos hacernos con mayor frecuencia: ¿estamos ayudando a las personas a tomar decisiones mejor informadas o simplemente estamos amplificando una tendencia?
Creo que ahí existe una enorme oportunidad para quienes trabajamos en marketing y comunicación. Nuestro rol no debería limitarse a hacer visible un producto o generar demanda. También podemos contribuir a elevar la conversación, acercar información de calidad y generar espacios donde la innovación sea comprendida desde una perspectiva responsable. El desafío no es dejar de comunicar. Es comunicar mejor.

La confianza no se construye con un post viral

En la industria de la salud, la reputación es uno de los activos más importantes. Y, sin embargo, muchas veces observamos cómo la necesidad de ganar visibilidad lleva a trasladar al mundo de la salud dinámicas propias del entretenimiento.

Los profesionales de la salud también enfrentan hoy un escenario complejo. Saben que necesitan construir presencia, comunicar su expertise y acercarse a nuevas audiencias, pero al mismo tiempo deben preservar la seriedad, la ética y la confianza que su profesión exige.

Por eso considero que uno de los grandes desafíos de los próximos años será trabajar en la educación sobre marketing y comunicación para profesionales de la salud. No se trata de enseñarles a convertirse en influencers ni de reducir su trayectoria a una estrategia de contenidos.

Se trata de ayudarlos a comprender cómo construir una marca profesional sólida, basada en su experiencia, formación y conocimiento. La autoridad no debería depender exclusivamente de la cantidad de seguidores. Debería construirse también a partir de la trayectoria, la participación en espacios académicos, la producción de conocimiento y el reconocimiento de los pares. Las redes sociales pueden amplificar esa reputación. Pero no deberían ser el único lugar donde se construye.

Marketing, innovación y una mirada humana

Otro gran desafío tiene que ver con la velocidad de transformación de nuestra profesión. La automatización, la inteligencia artificial y las nuevas herramientas digitales están modificando la forma en que trabajamos, analizamos datos y diseñamos estrategias.
La tecnología nos permite conocer mejor a nuestras audiencias, automatizar procesos y medir resultados con una precisión cada vez mayor. Pero ninguna herramienta puede reemplazar completamente la sensibilidad necesaria para comprender a las personas. Por eso creo que el futuro del marketing no pasa solamente por incorporar más tecnología. Pasa por aprender a utilizarla mejor.

En equipos de marketing, especialmente dentro de industrias complejas como la salud, necesitamos combinar pensamiento estratégico, creatividad, capacidad de análisis y empatía. Necesitamos profesionales capaces de entender el negocio, pero también el contexto en el que ese negocio se desarrolla.

Liderar equipos en este escenario implica justamente encontrar ese equilibrio. Exigir resultados sin perder la mirada humana. Incorporar nuevas herramientas sin dejar de hacer preguntas. Trabajar con datos, pero comprender que detrás de cada métrica hay comportamientos, necesidades y personas.

El marketing también puede educar

Estoy convencida de que tenemos una oportunidad enorme para repensar el lugar que ocupa el marketing dentro de la industria de la salud.
Podemos generar campañas. Podemos posicionar marcas. Podemos acompañar objetivos comerciales y desarrollar estrategias cada vez más sofisticadas. Pero también podemos construir conversaciones que aporten valor.

Podemos acercar innovación a la comunidad médica, ayudar a los profesionales a comunicar mejor y contribuir a que los pacientes tengan más herramientas para comprender aquello sobre lo que deciden.

Tal vez ese sea el verdadero desafío del marketing en salud: entender que generar impacto no siempre significa hacer más ruido.

A veces significa explicar mejor. Hacer las preguntas correctas. Elegir con responsabilidad qué mensajes amplificamos. Y recordar que, cuando hablamos de salud, detrás de cualquier estrategia siempre hay algo mucho más importante que una métrica: la confianza de las personas.

Corina Escames
Gerente de marketing especializada en la industria del healthcare y Medtech, con experiencia en el desarrollo de estrategias de marketing, comunicación y educación médica para compañías líderes internacionales como IBSA Derma, Fujifilm, Mindray, Esaote y Allurion